En el último cuarto de siglo, este país ha logrado grandes avances en la protección de la infancia, con un número significativamente menor de niños que sufren abuso o negligencia. Gran parte de esto ha ocurrido en las últimas décadas, una época en la que las comunidades de todo el país han comenzado a pensar, planificar y actuar basándose en datos, investigaciones y en la experiencia sobre qué funciona mejor para mantener a los niños seguros en sus propias familias y culturas. Los líderes locales, estatales, tribales y federales han trabajado para desarrollar e implementar políticas y prácticas que aseguren que más niños puedan crecer seguros en familias sólidas y comunidades de apoyo.
De Texas al estado de Washington, de Kansas a Connecticut, crece una visión compartida de un sistema de bienestar infantil y familiar que respalde una mayor seguridad. En este informe, analizamos cómo las comunidades están adaptando su enfoque para garantizar la seguridad infantil y qué pueden hacer los líderes de todos los sectores para apoyar el progreso continuo.