El poder de generar esperanza reside en la voluntad colectiva de una comunidad y sus familias. Por ello, debemos comprender las interdependencias entre las familias, los vecindarios, las escuelas, las empresas locales, las fuerzas del orden, las iglesias y las organizaciones sin fines de lucro. También debemos reconocer la importancia de la coordinación entre los sectores gubernamentales, como el judicial, el educativo, el sanitario y el de servicios sociales, así como el papel que desempeñan la filantropía y las empresas en el apoyo a estrategias que mejoran la vida de los niños y las familias.
Muchas personas y organizaciones están creando y expandiendo la esperanza en comunidades de todo Estados Unidos. Al leer sobre sus esfuerzos en este informe emblemático de 2014, esperamos que usted también se sienta animado a continuar su trabajo para garantizar que todos los niños de Estados Unidos estén rodeados de una comunidad de esperanza.