Los estudios de investigación y los datos sobre el desarrollo infantil demuestran sistemáticamente que los niños obtienen mejores resultados gracias a la solidez de los vínculos familiares seguros, que benefician las necesidades físicas, sociales, emocionales e intelectuales del niño hasta bien entrada la adultez. Separar a un niño de su familia y colocarlo en hogares de guarda es una de las medidas más intrusivas y traumatizantes que el gobierno puede tomar. Los legisladores deben exigir cuentas a las agencias de protección infantil para garantizar que los niños nunca sean separados de sus familias debido a motivos que no estén relacionados con la seguridad. Para lograr esto, una agencia de protección infantil que funcione correctamente puede utilizar herramientas e intervenciones debidamente investigadas para mejorar la evaluación de la seguridad infantil y mantener unidas a las familias.