El número de investigaciones de los servicios de protección infantil (CPS, por sus siglas en inglés) podría reducirse en más de un tercio —o hasta 1.2 millones de investigaciones menos al año— si se implementaran ciertas políticas de reducción de la pobreza. Eso podría significar que 23,000 niños menos al año sean separados de sus familias y colocados en cuidado de crianza temporal.
Estos son algunos de los hallazgos de una nueva colaboración entre Casey Family Programs, la Universidad de Columbia y la Universidad de Wisconsin-Madison. El estudio utilizó los paquetes de políticas de reducción de la pobreza infantil de las Academias Nacionales de Ciencias (NAS, por sus siglas en inglés) para examinar el impacto que dichas políticas tendrían en las investigaciones y separaciones de CPS.
El estudio fue publicado en Revisión de los servicios sociales, volumen 97, número 1, de la University of Chicago Press.