Este resumen sintetiza los hallazgos de un único estudio de investigación, ¿Un remedio peor que la enfermedad? El impacto de la separación en los niños y sus familias.
¿Qué podemos aprender de este estudio?
Los profesionales del bienestar infantil separan a los niños de sus padres más de 250,000 veces al año. En todo el país, las decisiones de separación se basan en normas y prácticas inconsistentes —que a menudo se aplican de manera desproporcionada— y dan como resultado trauma en niños y familias. Si bien la separación de los niños de sus padres debe ser un recurso de última instancia en la práctica de bienestar infantil, existe poca orientación sobre cómo prevenir la separación, mitigar el trauma y conectar a las familias con apoyos más adecuados cuando sea necesario. Este artículo examina las deficiencias en la práctica, las políticas y la investigación que contribuyen a la separación innecesaria de los niños, e ilustra la considerable variación entre los estados en cuanto a cuándo y cómo se separa a los niños de sus padres.
Detalles del estudio
- Fuente de datos: Datos de AFCARS del año fiscal federal 2009-2017; códigos y estatutos estatales hasta 2019
- Metodología: Análisis de datos descriptivos y revisión de literatura
Cita Sankaran, V., Church, C. y Mitchell, M. (2019). “¿Una cura peor que la enfermedad? El impacto de la separación en los niños y sus familias”.” Marquette Law Review 102(4), 1163-94
¿Cuáles son las conclusiones críticas?
Un análisis de datos y estatutos muestra variación en:
- Quiénes pueden retirar a los niños inmediatamente sin una orden judicial: En algunos estados, las fuerzas del orden y/o los profesionales del bienestar infantil pueden retirar a los niños, mientras que en otros estados esa autoridad se extiende a particulares (incluidos médicos, enfermeros y abogados) que quizás no tengan la capacitación adecuada sobre los estándares legales para la separación o sobre cómo mitigar el trauma.
- El estándar legal para la remoción de emergencia: Algunos estados permiten que los niños sean separados basándose en la sospecha de abuso o negligencia infantil (lo que facilita la separación), mientras que otros estados permiten la separación únicamente cuando hay un peligro inminente y se han agotado todas las demás opciones (un umbral más alto para la separación).
- Con qué rapidez los tribunales deben revisar las órdenes de expulsión de emergencia: El plazo varía desde 24 horas en muchos estados hasta 20 días en un estado, antes de que los padres puedan participar en la toma de decisiones para su hijo.
- Si y cuando se designe un abogado: Algunos estados nunca exigen que se les nombre un abogado a los padres, mientras que otros sí, pero a menudo no antes de la primera audiencia.
- Cómo se recopilan y utilizan los datos: Los datos recopilados sobre por qué se separa a los niños son insuficientes y están sesgados hacia las deficiencias de los padres, lo que dificulta evaluar qué servicios pueden ser necesarios para apoyar a los niños y a las familias de manera más eficaz.
¿Por qué es importante para nuestro trabajo?
El proceso actual para decidir cuándo retirar a un menor es defectuoso e inconsistente, lo que causa daños e impide que las familias reciban el apoyo que realmente necesitan. Es fundamental revisar los estándares para la separación con un grupo diverso de partes interesadas (que incluya a familias y miembros de la comunidad). Solo los funcionarios públicos con capacitación tanto en los estándares legales para la separación como en la mitigación de traumas deben retirar a los niños, y únicamente cuando se hayan agotado todas las demás intervenciones.
Casey Family Programs consulta con individuos y equipos en todo el país para recopilar investigaciones, experiencias y conocimientos sobre enfoques que pueden reducir de manera segura la necesidad de acogida familiar y garantizar el bienestar de los niños y las familias. Compartimos esta información ampliamente para ayudar a los líderes de bienestar infantil y a sus socios a abordar problemas similares en sus propias comunidades. Para preguntas sobre este recurso, o si tiene otras necesidades de información sobre bienestar infantil, envíe un correo electrónico a kmresources@casey.org.